El cuerpo que se hace en el momento.
La canción
De las cenizas
Del olvido
Del polvo
El diente de león,
que es igual que decirte:
la luciérnaga.
El reconocimiento parcial
De la mirada
De la ventana
Del cuerpo
Luego,
tu rostro en mis manos.
tus manos en mis labios,
los átomos dispersos
en el viento,
la luz.
El reconocimiento que se enciende
con el comienzo
que es el augurio del final;
con el final que termina
en el encuentro
de las notas del piano,
de las cuerdas del violín,
del humo que forma serpentinas en la boca.
La mordida del lobo.
La mujer hecha jauría.
La noche que se hace en la luciérnaga,
que es igual que decirte:
el diente de león;
el momento pasajero,
el encuentro de los cuerpos
antes de que todo finalice
para volver a comenzar.
El encuentro de los cuerpos
que se funden en origen.

Imagen vía http://imgfave.com
sol

A los 10 años encontró refugio de la ciudad de la furia en una máquina de escribir. Más tarde conectaría con la escritura de viajes en un intento de traducir la mirada poética sobre el mundo que la rodea. Desde entonces, se ha alejado y ha vuelto a la poesía como quien vuelve a los brazos del amante: buscando calor.

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“Palabra por palabra y minuto a minuto; querer tocar”
—Robin Myers— ❧

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