Hoy quise empezar a escribir una canción
pero los versos tienen ganas de esconderse
detrás de los vestigios de un amor en vano
que envidia a las baldosas en su estado permanente.

Hoy quise empezar a escribir una canción
pero los gaps y los gags que habitaron nuestro encuentro
están buscando nuevas tumbas contramano;
vagando por sábanas de otoño que no saben descansar.

Y el sol de otra mañana ilumina mi consciencia 
haciéndome saber que es tóxico tu elixir.
Y el sol de otra mañana me despierta, 
para vertirme tu ausencia a fondo blanco.

Y así otra mañana, otra tarde y otra noche.
Así los días de meses de años;
las estaciones de almendra,
las temporadas de olvido.

Así, la llegada de la estampa de septiembre
en melodías sin cocción…
y hoy quise empezar a escribir(te) una canción.

sol

A los 10 años encontró refugio de la ciudad de la furia en una máquina de escribir. Más tarde conectaría con la escritura de viajes en un intento de traducir la mirada poética sobre el mundo que la rodea. Desde entonces, se ha alejado y ha vuelto a la poesía como quien vuelve a los brazos del amante: buscando calor.

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“Palabra por palabra y minuto a minuto; querer tocar”
—Robin Myers— ❧

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