Hoy es domingo. Hoy salió el sol y el celeste del cielo me empaca las pestañas recordándome las nubes lineales de París; nubes que hoy sirven de renglón para las miles de historias que invento en mi cabeza.
Y ayer, ayer fue sábado. Pero no un sábado cualquiera. Ayer fue sábado de visitar amistades, ayer fue sábado de recordar a mamá. Ayer, sábado de extrañar los abrazos estación, de extrañar la dulzura del “buen día hijita” en clave nunca más.
Ayer sábado, 11 pm, y en mi mirada Barcelona… Y más temprano, Roma… Y por la mañana, amanecer en Niza, como en la foto. 
Qué curiosos son los viajes, qué curioso lo que dejan. En mi piel forman tatuajes de caricias infinitas; en mis rasgos, los ríos, en mis curvas, los campos; y en mi torso cartográfico nadie sabe de horizontes. 
Y ayer caí en la cuenta: soy mitades; mitades disociadas, mitades repartidas; mitades en Europa, mitades Argentina; mitades erotismo, gran mitad romanticismo; mitades multihombres, mitades bajo el sismo. Soy mitades y me gusta, porque ya no lo reniego, e intentar borrar la línea es intentar tapar el sol con huella índice.
Por eso, ayer las faltas, ayer los viajes, ayer mitades. Ayer pensar, y seguir pensando. Ayer la música; y desde el viernes la canción que copio abajo, si quieres cambio verdadero… pues camina distinto. Ayer los cambios, los cambios meses.

Y pensar que iba a escribir de los amores tormentosos, Damien Rice & Lisa Hannigan, los amantes desencuentro; escribir sobre silencios, sobre amores cobardes que no se animan a morir. Pero hoy, hoy mejor ésta mitad, la de saldos positivos; la otra mitad quizás mañana… mañana será otro día.
Notas de duelo – 24 de julio de 2014
Lo más maravilloso del duelo es darse cuenta de que tras cada pérdida hay una retribución infinita de felicidad, pequeñas vasijas de caricias que vienen en distintos colores. […]
* Las caricias creación: las que traen felicidad de la mano del arte. Crear es construir, construir es crear de nuevo. Dejarse ayudar para ayudarse a sanar. Por eso, tras el incendio, los nuevos comienzos, las ganas, la potencia de vida. […]
Tras el incendio 2010/2013 mejor salir a festejar la vida, porque vida hay una sola… y mejor estar despabilado.


YO CREO UNIVERSOS INFINITOS


sol

A los 10 años encontró refugio de la ciudad de la furia en una máquina de escribir. Más tarde conectaría con la escritura de viajes en un intento de traducir la mirada poética sobre el mundo que la rodea. Desde entonces, se ha alejado y ha vuelto a la poesía como quien vuelve a los brazos del amante: buscando calor.

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“Palabra por palabra y minuto a minuto; querer tocar”
—Robin Myers— ❧

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