“Soy una escritora orgánica porque escribo como bebo o como respiro…. Es una necesidad esencial. Escribo porque no puedo vivir sin escribir. Y uno siempre escribe para aprender, para comprender, para saber, para intentar entenderte y entender el mundo.”
Rosa Montero

Siento felicidad a borbotones, brotando por debajo de mi piel. Una nueva sensación se está gestando. Unidad. Consciencia plena.
La sincronicidad, el universo, el arte, la creatividad y el apetito por viajar llevan la misma sangre en mi lienzo. Se revelan como sinónimos mariposados, evolutivos, como nosotros; sinónimos entre ellos y sinónimos de nosotros. 
Empezamos a percibir las señales. Entramos en la búsqueda de algo más profundo: la verdadera conexión con nuestro ser interior, a través de la conexión con nuestro entorno, un entorno universal, ¿galáctico quizás?. Un entorno que repudia las distancias kilométricas.
Esta fuerza fetal, este potencial potencia, vierte luz y armonía en forma constante. Es el satélite de nuestra búsqueda. Buscamos para encontrarnos, nos encontramos con otros buscando encontrarse… Venimos del mismo lugar.
Que así sea: que sigamos buscando para seguir encontrando(nos). Que nos sigamos perdiendo para cambiar de rumbo. Que nos sigamos embarcando en viajes transoceánicos, terrenales o introspectivos. Que sigamos…
Alguna vez escuché en una película“I am nothing without the elixir of constant movement” (No soy nada sin el elixir del movimiento constante). Seguir. Avanzar. Crecer. Evolucionar como las mariposas de mi lienzo, como sinónimos . Sinónimos, de nuevo. Éstas son las conexiones que salgo a plasmar. 
Cae el telón. Devoro las señales, las digiero; son hostiales, las empalmo con el sabor del oleaje de mi boca. Me corro los párpados desvelo y amplifico mis pupilas chocolate. Sentir: permiso concedido.
Y lloro, y amo, y bebo de mi sed sin tapujos, sin vendas. Acepto mi oscuridad y mi luz, de manera conjunta, llovida, torrencial. Y lo veo todo claro cristal: Todos somos huracán, todos luz, todos tormenta.

ANTESALA DEL LECTOR:
sol

A los 10 años encontró refugio de la ciudad de la furia en una máquina de escribir. Más tarde conectaría con la escritura de viajes en un intento de traducir la mirada poética sobre el mundo que la rodea. Desde entonces, se ha alejado y ha vuelto a la poesía como quien vuelve a los brazos del amante: buscando calor.

2 Comments
  1. Sol, no puedo dejar de leer tu desafío creativo, realmente no puedo hacerlo. Quiero que haya más días para seguir leyendo, y quiero ver más imágenes y conocer todos los links y ver todas las películas.
    Que interesante todo, que interesante sos. Hay mucha intensidad acá, y no le das tregua, y es lo mejor que podés hacer.
    Seguí, que es un placer.
    Giu

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“Palabra por palabra y minuto a minuto; querer tocar”
—Robin Myers— ❧

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