Este otoño llegó a mis manos el libro de Eckhart Tolle, “El poder del ahora”. Hace años que venía pensando en leerlo para intentar con su lectura una cartografía del presente. Finalmente me acompañó en el viaje a Ostende de este año y no pude evitar anotar fragmentos en el cuaderno.

Ahora, mientras tomo un mate caliente frente a la ventana del hotel y la tarde se despide —pasando del inconfundible violáceo de estas costas a un azul zafiro— abro una entrada del blog, que no es una reseña sino una recopilación de mensajes que llegaron a mí a través de este libro y se fueron enhebrando con la escritura del diario.

Quizás la lectura de estos extractos ilumine también tus sombras creando espacio para que ocurra la transformación.

 

*

19 de mayo de 2022.

Mañana vuelvo a la playa. No sé cómo será volver, pero algo dentro mío lo pide:
necesidad de volver al mar
necesidad de volver al ritmo lento

¿Cómo podría no amarte cuando nos enseñamos tanto?

Vuelvo para cerrar un ciclo y abrir otro. Vuelvo a la misma playa y al mismo lugar. Voy activamente hacia la transformación.

Dice “El poder del ahora”:

“Todo lo que usted puede hacer es crear un espacio para que ocurra la transformación, para que entren la gracia y el amor.”

 

20 de mayo de 2022. Cafetería Tata Bakers, Ostende

Acabo de llegar. Es mi primer día. Me habitan miles de sensaciones encontradas. Estar acá es tan hermoso como movilizante.

Siento que vine en busca de cierta paz, cierta tranquilidad anhelada. El ruido de Capital a veces me come viva. La música es mi único bálsamo. Me pierdo en ella para evitar las bocinas y la ira de los autos. En esta ciudad, en cambio, lo único que arremete contra el cuerpo y los sentidos es el sonido del mar, la luz imperiosa.

¿Cómo puede ser que en el tiempo que estuve viviendo acá nunca hice esto: venir a contar historias desde una cafetería? ¿Por qué no respetaba mis espacios personales?

[ Continúo con la lectura de “El poder del ahora” y aparece este extracto, inmediatamente después de escribir lo anterior ]

 

“Si usted continúa persiguiendo la meta de la salvación a través de una relación, se desilusionará una y otra vez. Pero si usted acepta que la relación es para hacerlo consciente en lugar de feliz, entonces sí le ofrecerá salvación y usted se sintonizará con la conciencia superior que quiere nacer en este mundo.” 

*

Terminé el desayuno. Tengo todo el día por delante. Es la primera vez en mucho tiempo que viajo sin planes de trabajar. Me siento extraña sabiendo que el día entero es para mí sola, para mí misma. Veo, ahora, que el mandato de la productividad está muy arraigado.

¿Quién soy sin el trabajo? ¿Quién soy cuando no tengo nada para hacer?

*

El mar me serena. Me hace perder la percepción del tiempo psicológico. Qué poderosa es el agua.

 

21 de mayo de 2022. Hotel Soleado.

[ Extracto del diario onírico ]

Para entrar en el misterio tengo que descubrir La Emperatriz que hay en mí.

*

[ Más fragmentos que emergen de “El poder del ahora” ]

“Mientras usted construya su identidad a partir del dolor, no puede liberarse de él. Mientras una parte de su sentido de sí misma esté invertida en su dolor emocional usted inconscientemente se resistirá o saboteará cualquier intento que haga de curar ese dolor. ¿Por qué? Muy sencillo, porque desea mantenerse intacta y el dolor se ha convertido en parte esencial suya. Este es un proceso inconsciente y la única forma de superarlo es hacerlo consciente.”

(…)

“… usted es responsable de su espacio interior ahora —nadie más lo es— y de que el pasado no puede prevalecer contra el poder del Ahora.”

(…)

“Por medio del perdón, que esencialmente consiste en reconocer la insustancialidad del pasado y permitir al momento presente ser como es, el milagro de la transformación ocurre no sólo interiomente sino exteriormente. Surge un espacio silencioso de intensa presencia en usted y a su alrededor.”

*

Creo que vine para enfrentarme a mi cuerpo del dolor. Tengo que poder ver más allá de lo que mi mente proyecta hacia fuera. Asumir el lugar de la observadora consciente.

Ya no hay más dolor ni tengo porqué buscarlo para crear, para escribir, para ser quien soy.

Ahora soy la integración La Papisa y La Emperatriz y así es como me dispongo a recibir cada situación. Vuelvo a mirar toda esa vida que tuvimos, que creamos juntos, y agradezco. Acepto que en este presente te extraño, pero a la vez dejo ir lo que ya fue.

Ahora estoy sola en la ciudad que fue nuestro hogar.
Ahora escribo el Ahora, que mañana será algo distinto.
Ahora soy esta luz, este mar, esta forma de respirar tranquila sobre el margen de la página.
Ahora soy este salto, esta intuición, esta vitalidad.

*

[ Mismo día por la tarde, en La Albúfera ]

Vine a La Albúfera, adonde siempre quise venir cuando estábamos en Ostende. Estoy recuperando la ciudad, recorriendo lugares nuevos, escribiendo otros recuerdos (que serán solo míos). Este viaje es una osadía. Estoy contenta de que así sea, de haberme dado la oportunidad de impregnar este paisaje de una historia nueva.

Dejo espacio para que el presente me sorprenda.

Mientras continúo con la lectura del libro, desde el apartado “La impermanencia y los ciclos de la vida”, aparecen estos mensajes:

“No ofrecer resistencia a la vida es estar en un estado de gracia, sosiego y levedad.”

“La felicidad que se deriva de una fuente secundaria nunca es muy profunda. Es sólo un pálido reflejo de la felicidad de Ser, la paz vibrante que usted encuentra en su interior cuando entra en el estado de no resistencia.”

“Toda negatividad es resistencia.”

“Siéntase a sí mismo volviéndose transparente, como quien dice, sin la solidez de un cuerpo material. Ahora permita que el sonido, o lo que sea que cause la reacción negativa, pasae a través de usted. Ya no golpeará una “pared” sólida dentro de usted. (…) En lugar de tener un muro de resistencia dentro de usted que es golpeado constante y dolorosamente por las cosas que “no deberían estar sucediendo”, deje que todo pase a través de usted.”

“Perdónese a sí mismo por no estar en paz. En el momento en que usted acepte completamente su falta de paz, se transmutará en paz. Ese es el milagro de la entrega.”

“La compasión es la conciencia de un vínculo profundo entre usted y todas las criaturas. (…) En la compasión, los sentimientos aparentemente opuestos de tristeza y alegría se mezclan en uno y se transforman en una profunda paz interior. Esa es la paz de Dios.”

*

Casi termino la lectura del libro. Me faltan solo unas páginas. Al terminar de transcribir las notas del cuaderno vuelvo a mirar por la ventana. Todo es negrura. El mate resiste. Ya no veo el mar, pero sé que sigue ahí. Escribo siendo yo misma una albúfera, un cúmulo de agua, separada del mar por el hilo finísimo de la noche, pero igualmente unida a él.

 

Imagen: Josh Kingham

 

sol

A los 10 años encontró refugio de la ciudad de la furia en una máquina de escribir. Más tarde conectaría con la escritura de viajes en un intento de traducir la mirada poética sobre el mundo que la rodea. Desde entonces, se ha alejado y ha vuelto a la poesía como quien vuelve a los brazos del amante: buscando calor.

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