Pregunto:
¿Qué es una mujer?
Sabina responde:
Amor.
He encontrado una llave.
Sabina me ha susurrado al oído
El invierno
La desidia
La guerra
La supervivencia
de la palabra escrita.
La electrizante pasión
puede consumirnos como el fuego.
Pero sin fuego no hay vida.
Sin pasión,
la vida no es vida.
Pregunto:
¿Qué es lo que nos hace ser valientes?
Ella responde:
Amor.
Uno es valiente cuando el amor
supera al miedo.
Sabina ha venido
a lavarme las dudas
con un torrente de lava.
Esto ha sido
justo a tiempo:
En este lunes de silencios
comienza
una nueva fase lunar.
La maldita felicidad
puede venir disfrazada
de pasión arrasadora.
Maldita felicidad
que has venido a tocar a mi puerta.
Maldigo tu condición
De exclusiva
De única
De tu posibilidad
de una vez en la vida.
Maldita felicidad decía Carl,
y con esto la despojaba
de toda bendición
por doler hasta los huesos.
Escribo esta maldición
con un amor profundo,
profundo como el mar,
o tal vez, el océano.
Escribo sobre Sabina
y Carl
y su maldita felicidad,
porque me han recordado
a un invierno entre los árboles
que supo iniciar el verano
por debajo de la piel.
Carl dice:
¿Ves el amor en todas partes, no es así?
Sabina responde:
Es la fuerza que mueve al mundo.
Ésta también podría haber sido mi respuesta.
Sabina y yo nos parecemos.
Hemos entendido que la libertad se gesta
En la sonrisa del niño
En la aceptación del amor
En la supervivencia
de la palabra escrita.
Entonces,
Cuando alguien venga preguntarme
qué es una mujer,
sabré mi respuesta:
A partir de hoy,
yo también te recuerdo Sabina,
aunque esto incluya tu muerte.
Maldita 
Maldita
Maldita felicidad.

*

Cuando muera quiero que Jung tenga mi cabeza; él es el único que la puede estudiar y diseccionar. Quiero que mi cuerpo sea incinerado y que mis cenizas se dispersen junto a un roble, en cuya corteza esté escrito “Yo también fui un ser humano.”
Poema inspirado en la película Te doy mi alma (2002)
Imagen vía s-dot.it/prendimi-lanima
sol

A los 10 años encontró refugio de la ciudad de la furia en una máquina de escribir. Más tarde conectaría con la escritura de viajes en un intento de traducir la mirada poética sobre el mundo que la rodea. Desde entonces, se ha alejado y ha vuelto a la poesía como quien vuelve a los brazos del amante: buscando calor.

2 Comments
  1. Ay! ay ay ay.
    Después de un fin de semana de remover sentimientos y angustias de no-saber-ser, este texto es demasiado…
    "Maldita felicidad decía Carl,
    y con esto la despojaba
    de toda bendición
    por doler hasta los huesos."
    Así. Y querer llenarnos de ese dolor toda la vida.
    Hermoso Sol, como siempre. Te abrazo desde acá.

Leave a Reply

Your email address will not be published.

Categorías

 

“Palabra por palabra y minuto a minuto; querer tocar”
—Robin Myers— ❧

Archivos