NOTA: Se recomienda darle play a la siguiente canción antes de comenzar a leer.

Quería esconder el mundo en su capucha,
pero le quedaba chica.
El peso de sus responsabilidades
acuñaba su mochila,
y las dudas, sus bolsillos.

Hablaba a través de abrazos no escritos.
Componía versos para ella
en papel de calcar
para que los soplara el viento.

Quería esconder el miedo en su capucha,
pero le quedaba chica.
El peso de sus declaraciones
vencía sus expectativas,
y las dudas, sus lápices carbón.

Quería calcarla para resucitarse,
quería decirle todo,
quería callarse nada.
Pero el mundo, y las dudas, y el miedo…
Fin.-

Imagen: Pinterest

sol

A los 10 años encontró refugio de la ciudad de la furia en una máquina de escribir. Más tarde conectaría con la escritura de viajes en un intento de traducir la mirada poética sobre el mundo que la rodea. Desde entonces, se ha alejado y ha vuelto a la poesía como quien vuelve a los brazos del amante: buscando calor.

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