Un día en el mundo: el nombre de una canción; el prólogo de un texto; el título de una nota de cuaderno. Un día en el mundo hace 2 años atrás crucé el Atlántico. Un día en el mundo decidí empezar a escribir mi primer libro. Y también un día en el mundo lo di a luz.
Hoy, otro día, el libro entre mis manos: liviano, frágil, justo como solía imaginarlo hace meses… como un pequeño tesoro. Me leo, me releo, y me enlazo en sentido circular; soy la crítica más tajante. Me pierdo entre metáforas y trozos de poesía en el medio de textos de viaje, como alguna vez nos perdimos con mi hermana en Barcelona, hace algunos meses atrás, un día en el mundo.
Hoy, como no me sucedía hace tiempo, tuve urgencia de sentarme a escribir; necesidad de escribir; sed de contarles o contarme que el libro ya es una realidad, que todo lo que me trajo hasta este punto tiene un poco de temporal y un poco de luz del alba. Hoy soy atardecer en París, y pies en el Mediterráneo, y un día de lluvia en Florencia. Hoy soy 2 duelos prematuros, 2 viajes, 140 páginas, 1 cuaderno al azar, y poesía porque sí.
Hoy soy la romántica que entabla diálogos de amor con las ciudades; la luz y la sombra; “soladjetiva“. Soy quiebre cuando veo una ambulancia y ansiedad cuando siento el avión despegar. Soy frases de Elizabethtown y poemas de Walt Whitman un domingo por la tarde. Soy las letras de Vetusta y el soundtrack de The OC en partes iguales (cartografía de canciones adheridas a mi piel). Soy la que escribe por necesidad de volcarse en las palabras. 
Soy un día en el mundo.
[…] un manantial breve y fugaz entre las manos. 

Toca afinar, definir de un trazo. 
Sintonizar, reagrupar pedazos, 
en mi colección de medallas y de arañazos. […]

Ya está aquí, 
¿Quién lo vio bailar como un lazo en un ventilador? 
¿Quién iba a decir que sin borrón no hay trato? 

youtube.com/watch?v=dFM0pUn4dcA

***

Para reservar su copia de La Hija del Cambio pueden escribir a lahijadelcambio@gmail.com o escribir por mensaje privado a través de la fanpage del libro: facebook.com/lahijadelcambio 
Para leer sobre todo el proceso del libro, pueden hacer click en este link:
sol

A los 10 años encontró refugio de la ciudad de la furia en una máquina de escribir. Más tarde conectaría con la escritura de viajes en un intento de traducir la mirada poética sobre el mundo que la rodea. Desde entonces, se ha alejado y ha vuelto a la poesía como quien vuelve a los brazos del amante: buscando calor.

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“Palabra por palabra y minuto a minuto; querer tocar”
—Robin Myers— ❧

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