Día 13.

Los síntomas han ido mermando. De forma inesperada, la enfermedad me ha devuelto algo que creía perdido. Miro a todas las cosas con amor animal y me sumerjo en el desconocimiento del mundo para conocerme a mí misma.

Estoy viviendo el renacimiento del pájaro, la divina emanación de la escritura que viene hacia mí. Intento recolectar, palabra a palabra, el perfume de la luz que me rodea. Cuando lo hago, el secreto de la devoción aparece para decir:

sigue el estremecimiento

cada vez más lejos y más alto;

sigue la corriente hasta la ciudad del instante

y canta.

Deseo ir hacia la escritura como si fuera a tocar la lumbre del fuego, la respiración del presente, el aliento mismo de la realidad que me rodea.

De repente, soy

impactada por el rayo de la palabra y permanezco

finalmente

abierta.

 

Imagen de portada: Hector De La Garza

sol

A los 10 años encontró refugio de la ciudad de la furia en una máquina de escribir. Más tarde conectaría con la escritura de viajes en un intento de traducir la mirada poética sobre el mundo que la rodea. Desde entonces, se ha alejado y ha vuelto a la poesía como quien vuelve a los brazos del amante: buscando calor.

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