Todo está gris 
afuera,
en Chacarita.
Voy de pie 
y las escenas se me escapan de las manos.
Los rieles terminan aquí,
en Chacarita;
también las cenizas.

Todo está gris 
en Chacarita.
El tren todavía no pasó,
y estoy de pie.
El 63 va medianamente lento,
y mientras la música,
el resto del mundo se apaga.

Todo está gris
en Chacarita,
pero los pinos
aún siguen con vida,
y yo.
El gris tiene su belleza,
rara vez se deja ver,
en Chacarita.
Las cenizas son grises,
también.

Todo está gris 
en Chacarita,
en mi ventana,
arriba de los rieles,
arriba de los rieles 
y los trenes sepultura.
‘Lying there’,
en Chacarita.

Todo está gris.
Y suena Elliot Smith.
Y sigue la vida;
y sigo con vida…
en Chacarita.

Imagen vía Sophie Calle

sol

A los 10 años encontró refugio de la ciudad de la furia en una máquina de escribir. Más tarde conectaría con la escritura de viajes en un intento de traducir la mirada poética sobre el mundo que la rodea. Desde entonces, se ha alejado y ha vuelto a la poesía como quien vuelve a los brazos del amante: buscando calor.

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“Palabra por palabra y minuto a minuto; querer tocar”
—Robin Myers— ❧

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